¿Nueva Pequeña Edad de Hielo hacia 2030?

17/01/2017

Hace unas jornadas compartíamos con vosotros un estudio de investigación acerca de la posibilidad de que en los próximos años, a partir de 2030 aproximadamente, se desarrolle una pequeña Edad del Hielo, similar a la que tuvo lugar en la Edad Media, el conocido mínimo de Maunder.

Hoy publicamos un artículo realizado por J. Carlos Ramos García, quién nos muestra un punto de vista diferente. Para él no habrá ninguna Edad del Hielo, al menos producida por la baja actividad del sol en los próximos años.

En estas últimas semanas, en la prensa, hemos constatado ciertos artículos que hablan de que el comienzo del mínimo solar que está por llegar, nos llevará a otra pequeña edad de hielo como sucedió durante el mínimo de Maunder.

Es interesante el gran debate, que ya no es nuevo, sobre los mínimos solares y su interacción con la tierra, citando como ejemplo el tan conocido mínimo de Maunder, que coincidió con un periodo concreto que está fijado entre 1645 a 1715 y la citada como “pequeña edad de hielo” (PEH) tuvo su orden cronológico desde comienzos del siglo XIV hasta mediados del XIX.

Está claro que no se ha estudiado de forma consistente (en datos) esta cronología como para poder atribuir a un mínimo solar un evento (PEH) como el que se intenta hacer cuadrar sin datos fehacientes que lo avalen.

Con lo cual, según lo antes expuesto, es complicado atribuir a este mínimo la PEH, ya que sale fuera de su rango, además, merece la pena citar que hemos tenido muchos más mínimos solares que no han producido en absoluto ningún fenómeno climático adverso en la Tierra durante su ciclo.

Dato relevante: En el invierno de 1683-1684 fue que uno de los más calurosos en 350 años, algo que no ocurre durante una “edad de hielo”, ni grande ni pequeña, y dentro a su vez del famoso mínimo de Maunder.

En los mínimos famosos de Wolf, Sporer, Maunder, Dalton y en cualquiera de ellos existieron otros factores que fueron la causa del enfriamiento terrestre donde pasamos por la actividad volcánica, los aphelios terrestres, presión del viento solar, Rayos cósmicos, etc. pero a su vez no fueron una situación global, solo fue sectorizada en el hemisferio Norte.

Ha habido periodos de muy bajo flujo solar (Emisiones de radio F10.7) como en Junio a Noviembre de 2008 donde el promedio mensual llego a -68 que fue el más tenue desde 1955, pero no por esto bajo la temperatura terrestre a nivel global.

Por otro lado la irradiancia solar total (luminosidad recogida a través de longitudes de onda) ha tenido bajas en longitudes de onda visibles y longitudes de onda del ultravioleta extremo pero esto no disminuyó el famoso calentamiento global.

Dejando a un lado este tipo de mínimos de actividad solar más destacados, el Sol en su dinámica tiene dos ciclos marcados, uno de 11 años donde se invierte su polaridad y pasa de un mínimo a un máximo; y otro de 178 años en el movimiento de su baricentro.

Sabemos que nuestro Astro está entrando en una fase de debilitamiento magnético exponencial, aunque ello no implica una debilitamiento energético de su dinámica interna, cosa que por otra parte continúa en su etapa meridiana de actividad.

Es lo que se da en conocer como La previsión del Letargo Solar, y el bajo nivel de su actividad magnética, que ha sido estudiado y contrastado por grupos de clima espacial como GAME.

Aclaración: Lo que mantiene al sol caliente son las reacciones de fusión nuclear que tienen lugar en su núcleo.

Poco puede hacer el campo magnético para afectar de manera perceptible el calor emitido por el sol.

Aclarados ya unos pequeños conceptos sobre nuestro astro rey, pasamos a la relación de estos mínimos con la temperatura global del planeta.

Ahora entramos en otro tema más complicado, que son las interacciones de las SEP y las GRC en la atmósfera terrestre, que los estudios demuestran que son factores que inciden directamente sobre la atmósfera, y pueden provocar un aumento de la capa nubosa que cubre el planeta Tierra, debido a la interacción energética de los protones con las partículas de Oxígeno y de la atmósfera.

Esto finalmente conduce a una reducción de los valores de la radiación solar que ha de arribar a la superficie terrestre, produciendo un enfriamiento.

Entender la conexión entre el clima terrestre y el Sol requiere una amplia experiencia en campos como la física de plasmas, la actividad solar, la química atmosférica y la dinámica de fluidos, la física de partículas energéticas e incluso la historia de la Tierra.

Algunos científicos afirman que “existen indicios muy claros del impacto de la precipitación de partículas energéticas solares sobre la composición atmosférica que han dejado su huella en el pasado”.

De hecho, recientemente se ha hallado que algunos eventos solares conocidos han quedado reflejados en los hielos de las regiones polares, en un proceso que aún no se conoce del todo.

Isaac Held, de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (National Oceanic and Atmospheric Administration o NOAA, por su acrónimo en idioma inglés), exploró esta observación con más detalle.

Él describió cómo es que la pérdida de ozono en la estratosfera podría alterar la dinámica de la atmósfera en las capas inferiores.

“El enfriamiento de la estratosfera polar asociado con la pérdida de ozono incrementa el gradiente horizontal de temperatura cerca de la tropopausa”, explica.

“Esto altera el flujo de momento angular en los vórtices de latitudes intermedias. El momento angular es importante ya que el equilibrio del momento angular en la troposfera controla los vientos superficiales que se mueven hacia el Oeste (‘westerlies’, en idioma inglés)”.

En otras palabras, el efecto de la actividad solar en la atmósfera superior puede, a través de una complicada cadena de influencias, empujar a las tormentas que se encuentran en la superficie fuera de su curso natural.

Pero este enfriamiento es algo muy relativo y a su vez es una nimiedad y nadie lo notaría ya que sería humanamente inapreciable, estaríamos hablando de una variación del 0,1% a lo largo del ciclo solar, y representaría en la tierra a nivel global una bajada de entre 0.15 y 1 grado de temperatura.

Con estos datos está claro que será difícil ya hablar de una bajada de temperatura, ya que como se cita en un artículo de julio del 2015, y como más arriba ya se citaba, la actividad solar es independiente de su actividad magnética, que es lo que se mide en estos mínimos solares.

Actividad solar a través del Holoceno.

En el gráfico inferior es posible observar los 3 últimos mínimos solares de Spörer, Maunder, y Dalton

En cuanto a lo descrito anteriormente, sobre la actividad volcánica, merece la pena destacar 3 eventos que podrían haber contribuido de forma considerable a este enfriamiento que se relata en la PEH

1.- El primero fue la erupción del Huaynaputina en el 1600 que expulsó 19,2 Km/m3 de cenizas que velaron el sol durante meses, y alteraron el clima del Globo, el verano de 1601 fue el mas frío de la centuria en le hemisferio norte, y uno de los mas fríos en 1600 años en Escandinavia

2.- El segundo fue la erupción del Tambora en 1815 la explosión se escuchó hasta una distancia de 2600 km, y la ceniza cayó hasta una distancia de al menos 1300 km, La columna de erupción alcanzó la estratosfera, a una altitud de más de 43 km.

Las partículas de ceniza más gruesas cayeron hasta 1 a 2 semanas después de la erupción, pero las partículas de cenizas más finas se quedaron en el ambiente a una altitud de 10–30 km durante unos 2 años y produjeron el “año sin verano” de 1816, con temperaturas medias de 3º más bajas que las habituales.

Como dato destacar que la temperatura media de verano en Ginebra fue a más baja desde 1753

3.- La tercera la actividad volcánica que sucedió en 1883 con el volcán Krakatoa que partió la isla en dos y arrojo a la atmósfera miles de millones de toneladas de material, esta erupción oscureció el cielo de todo el mundo durante años y produjo espectaculares puestas de sol en todo el globo durante varios meses.

El artista inglés William Ashcroft hizo miles de esbozos de colores de atardeceres rojos a mitad de camino alrededor del mundo desde el Krakatoa en los años posteriores a la erupción.

¿Entonces una disminución en la actividad magnética no va a hacer que el sol desprenda menos calor y la Tierra se congele?

No, porque lo que mantiene al sol caliente son las reacciones de fusión nuclear que tienen lugar en su núcleo. Poco puede hacer el campo magnético para afectar de manera perceptible el calor emitido por el sol.

Pero, ¿puede entonces un periodo de baja actividad solar provocar una pequeña edad de hielo, como dice la prensa?

La respuesta es un rotundo no.

Las estimaciones más recientes señalan que el descenso de actividad solar más extremo tan sólo haría bajar la temperatura global del planeta 0.16ºC, muy lejos de catapultarnos hacia una edad de hielo.

9 comentarios

  1. MAC dice:

    Lo de que la actividad magnética cero efecto en la tierra o a lo sumo minima,ESO ES FALSO. La actividad magnética del sol es la causa que provoca que la superficie se raje ( para decirlo de alguna forma) y nos llega un calorcito extra.Que los datos históricos no son concluyentes… para mi si, 250 años de mediciones y una concordancia casi perfecta(menos erupciones de volcanes y posibles niños, que podría explicar ese verano salido en plena era fría). Que la actividad del sol no afecta a la tierra…. eso es una regia científica (y en algunos lugares hasta religiosa), si el sol no estuviera estaríamos a menos 200 grados centígrados bajo cero, cualquier variación de la potencia solar se nota, y cuando mas marcada mas rápida se nota.El clima de la tierra no es nada mas que el intento de equilibrar el calor de la cabeza con el frío de los pies, si no hay calor no hay clima. Cual es la franja de habitabilidad de la potencia solar? ahora esta en 1360,8 w/m2.. mas menos 100w/m2?¿

    • J Carlos Ramos Garcia dice:

      Lo primero seria importante el diferenciar lo que entendemos por temperaturas y campos magnéticos.

      Vamos aclarar ciertos aspectos, nadie ha dicho que el magnetismo no afecte a la tierra, si no, que no le afecta en su temperatura o irradiación térmica.

      También es importante destacar es que las manchas solares, o regiones activas AR, son mas frías que la superficie que las rodea, por eso se aprecian de forma diferenciada, por la tanto su afirmación de que “nos llega un calorcito extra” eso no es correcto

      Los datos que tenemos de los ciclos solares, son aun muy recientes y no son del todo exactos, no hay una confirmación oficial de que el descenso prolongado de la actividad solar influya en el clima

      La umbra de la AR tiene una temperatura de 4000 K, mientras que la penumbra alcanza los 5600 K, evidentemente inferiores a los aproximados 6000 K que tienen los gránulos de la fotosfera (superficie del sol)

      Tampoco se ha dicho que el sol no afecte a la tierra, solo se ha mencionado, que las posibles variaciones no darán lugar a una edad de hielo, eso si esta mas que claro

      Seguimos confundiendo la irradiancia solar, con los campos magnéticos, y dese luego nada tienen que ver.

      La energía que llega al exterior de la atmósfera terrestre sobre una superficie perpendicular a los rayos solares lo hace en una cantidad fija, llamada constante solar (1353 W/m² según la NASA) variable durante el año un ± 3 %

      Yo creo que el problema es que existe un desconocimiento de la dinámica solar en general, y los procesos que llevan a nuestro astro rey a la creación de sus ciclos solares de 11 años, y a todo lo que se produce sobre la fotosfera (superficie del sol) como manchas solares, granulaciones, agujeros coronales, filamentos magneticos, protuberancias y bucles magneticos.

      Es un tema complicado, pero sin duda estudiado y comprendido por la heliofisica

  2. borfe dice:

    Lo que no entiendo es que fenomenos produjeron los deshielos en otras eras en que no estaban los humanos para trastocar el clima, y que datos verdaderamente empiricos, mas alla de graficas facilmente manipulables, se pueden esgrimir para sostener el factor antropogenico como causante del cambio climatico. Tb me pregunto si las alteraciones en los campos magneticos del sol no pueden tener otros interacciones con nuestro planeta mas alla de las meramente climaticas, como las relativas a las tectonicas de placas o precisamente las erupciones volcanicas, ya que nuestro propio planeta posee componentes magneticos

    • J Carlos Ramos Garcia dice:

      En cuanto a la primera cuestión que plantea sobre el cambio climático y sus factores antropogenicos, creo que poco se pude añadir ya a la literatura escrita sobre este tema, que además la propia comunidad científica no logra encontrar un nexo de unión en sus conclusiones, quizás, debido a como muy bien usted cita, la falta de datos empíricos fehacientes.

      Sobre su segunda pregunta, entramos ya en un tema que ha sido durante años cuestionado por gran parte de la sociedad, pero que las entidades encargadas de ello, tales como el NOAA, GDACS y USGS, han desmentido mediante estudios e informes emitidos a toda la sociedad.

      A la pregunta:
      ¿Puede la actividad solar provocar terremotos o erupciones volcánicas debido al viento solar o las tormentas geomagnéticas? La respuesta es que NO.

      • borfe dice:

        Ante respuesta tan tajante, hay poco lugar para las disensiones. Aunque rara vez la ciencia ha progresado por ese camino, no sera la primera ni tampoco la ultima vez que le tocara avanzar por el mismo

        • J Carlos Ramos Garcia dice:

          La ciencia no siempre ha ido de la mano con sus aciertos (aunque han sido muchos), y concuerdo con usted en que una respuesta rotunda no es la ideal, ya que muchas veces los axiomas sobre los que se asientan pueden ser puestos en cuestión, pero si que en ciertos campos se ha avanzado mucho en los últimos años.

          Sabemos por lo que conocemos hasta el momento, que esto es la realidad que tenemos, quizás, en un futuro no lejano, las cosas cambien y tengamos que retractarnos de lo antes escrito, como ya ha pasado….

          Muchas gracias por su contestación.
          Reciba un cordial saludo

    • Jcjvlfr dice:

      Un solo dato muy significativo, la población mundial, más de 6.000 millones de almas, que consumen los recursos de dos planetas Tierra al año, lo que conlleva alteraciones importantes en el Medio Natural.. Deforestaciones, incendios forestales, erosión, contaminación atmosférica, de suelos y aguas….Etc.

  3. Arturo dice:

    Muy interesante y clarificador el post.

    Tengo una duda al ver el último gráfico, ahora mismo con nuestro calentamiento, estamos igual que el óptimo de la Edad Media. Es que justamente coincide con el inicio de la Baja EM, el momento de plenitud y crecimiento al menos en Europa.

    • J Carlos Ramos Garcia dice:

      Según los datos que tenemos, podríamos decir que nos encontramos en esa linea de temperaturas, pero con la diferencia de que se continuara con el ascenso, si se mantiene con el calentamiento global

      Esto no debería implicar una bajada de temperatura como en la edad medieval, ya que las circunstancias tampoco son las mismas.

      Quedaremos pues pendientes de los nuevos datos que seguiremos recibiendo, ya que la previsión del clima se esta volviendo cada vez mas complicada y compleja.

      Un saludo

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