Un estudio de investigación reconstruye el clima del Mediterráneo en el último milenio

31/05/2016

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La Bahía de Málaga en el Mar de Alborán

La reconstrucción de las condiciones climáticas dominantes durante los últimos siglos es una de las tareas que llevan a cabo distintos equipos de investigación de todo el mundo. Con ello, además de poder comparar la situación de la atmósfera actual con la del pasado, se pretende dar respuesta a la cuestión de si la etapa cálida que vivimos en este tramo de la Historia es debida a factores antropogénicos o no.

Uno de estos trabajos lo ha realizado un grupo de investigación de la Universidad de Granada, reconstruyendo el clima del Mediterráneo Occidental durante el último milenio a partir de la recuperación de registros fósiles marinos hallados en la cuenca del Mar de Alborán. Posteriormente, han sido analizados mediante modelos matemáticos e instrumentos de gran precisión para llegar a las conclusiones del trabajo.

Del enfriamiento al calentamiento durante el último siglo

Como bien sabemos, las modelizaciones climáticas demuestran que se ha producido un progresivo enfriamiento del Planeta durante el último milenio gracias a la variabilidad natural del clima cimentada principalmente en dos factores: las oscilaciones de los ciclos solares y la influencia de las erupciones volcánicas.

Sin embargo, a lo largo del s. XX los investigadores han encontrado un calentamiento importante de la atmósfera de la Tierra, a juicio de muchos científicos debido a la actividad humana… Pero ¿qué novedades aporta este nuevo estudio?

La influencia del forzamiento natural y del efecto antropogénico

Los resultados del trabajo de investigación indican que durante el último siglo, en el Mediterráneo Occidental, la influencia del hombre y el forzamiento natural han provocado un calentamiento de la atmósfera inusitado.

La variabilidad del clima de la cuenca mediterránea occidental ha estado marcada por las variaciones de la irradiación solar y de los ciclos de la Oscilación del Atlántico Norte (índice NAO).

Dicho índice, en su fase positiva, provoca vientos del Oeste traen temporales de lluvia al sector occidental de Europa, mientras que en la fase negativa son habituales los inviernos secos tanto en el Mediterráneo como el Norte de África, produciéndose asimismo envites de aire muy frío desde el interior de Europa hacia el resto del continente.

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NAO negativa y Pequeña Edad del Hielo

Durante el último milenio, una fase negativa de la NAO muy acusada produjo el período más frío de este tramo de la reciente historia: la Pequeña Edad del Hielo durante la Anomalía Climática Medieval. Y se volvió a repetir a menor escala durante el arranque del período industrial.

Las fases de NAO positiva

Por el contrario, las fases positivas prolongadas de la NAO reveladas por los registros marinos, provocaron un debilitamiento de la corriente de la circulación termohalina y una reducción de eventos de “upwelling” (surgencia de aguas profundas más frías y ricas en nutrientes) alrededor  de los años 1450 y 1950 tramos en los que las precipitaciones fueron especialmente importantes en la cuenca mediterránea.

La influencia antropogénica

La influencia antropogénica se manifestó en nuestro clima durante el último siglo mediante el aumento sin precedentes de la temperatura, la progresiva aridificación y erosión del suelo y en el evidente aumento de la concentración de elementos contaminantes desde la época industrial.

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Sedimentos marinos

Esta reconstrucción de las condiciones climáticas y oceanográficas en la región más occidental del Mediterráneo se ha realizado gracias a la recuperación de sedimentos marinos localizado en la cuenca del mar de Alborán.

La elección de esta zona no es casual, ya que es especialmente sensible y vulnerable al forzamiento climático y antropogénico debido a su configuración de cuenca marina semicerrada y a su posición latitudinal afectada por diferentes patrones climáticos.

Para este estudio se han integrado diferentes indicadores geoquímicos inorgánicos y orgánicos, infiriendo así variables climáticas como la temperatura de la superficie del mar, humedad, cambios en la cubierta vegetal, cambios en la circulación oceánica e influencia humana.

Referencia: http://www.dicyt.com/noticias/nuevas-evidencias-de-las-respuestas-terrestres-y-oceanicas-al-cambio-climatico-durante-el-ultimo-milenio

Un comentario

  1. Pepe dice:

    Lamentablemente en está ocasión no habeís estado muy acertados: la MCA (Anomalía Climática Medieval) fue anterior a la LIA (Pequeña Era Glacial). Además en lla fase negativa de la NAO los inviernos en el Mediterráneo son lluviosos y no secos.

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