2019-2020: un invierno que no existió

2019-2020: un invierno que no existió

El invierno meteorológico que concluyó el pasado 29 de febrero ha resultado el más cálido, en Europa, para los registros del Servicio de Cambio Climático de la red europea Copernicus (C3S).

La anomalía térmica en el trimestre diciembre de 2019 a febrero de 2020 fue excepcional, con un valor de 3,4 ºC respecto a la media de 1981-2020.
Se trata de una desviación térmica muy considerable, más cuando comparamos valores medios globales, en este caso de ámbito continental, y para un período de tres meses, es muy poco habitual que se rebasen en tantos grados centígrados.

Entender la evolución del permafrost para conocer la evolución del clima

Entender la evolución del permafrost para conocer la evolución del clima

Entender la evolución permafrost es fundamental para conocer de qué manera, la degradación del ecosistema del Ártico y de otras zonas terrestres heladas del Planeta, influirá en las próximas décadas en el clima del Planeta y del Hemisferio Norte en particular.

Para ello, desde la ESA, están monitorizando su evolución y buena prueba de ello es que han compartido un vídeo que muestra su progreso en los últimos años.

La Antártida se derrite, afectada por las temperaturas más altas jamás registradas

La Antártida se derrite, afectada por las temperaturas más altas jamás registradas

El 6 de febrero de 2020, las estaciones meteorológicas midieron la temperatura más alta jamás registrada en la Antártida. Los termómetros en la Base Esperanza, en el extremo norte de la Península Antártica alcanzaron 18.3°C. Casi la misma temperatura que había en Los Ángeles ese día. Este episodio cálido causó un derretimiento generalizado en los glaciares cercanos.

No se está ondulando de forma extrema la corriente en chorro

No se está ondulando de forma extrema la corriente en chorro

La previsible ondulación más extrema de la corriente en chorro provocada por el deshielo del Ártico no se producirá según un reciente estudio de investigación.

En contra de lo que otros trabajos han sugerido en los últimos años, un grupo de científicos estadounidenses creen que el jet stream no se verá influenciado ni se ha visto afectado por la aportación de agua dulce desde el Ártico al Atlántico.

Los investigadores opinan que no hay una relación clara y que los cambios en la corriente en chorro son aleatorios.

El Giro de Beaufort está inundándose de agua dulce

El Giro de Beaufort está inundándose de agua dulce

El Giro de Beaufort está inundándose de agua dulce. La NASA ha comprobado como el deshielo del Ártico está aportando una gran cantidad de agua procedente del hielo derretido a esta corriente de agua-hielo del Polo Norte.

Hace unos meses, ya os comentábamos que varios grupos de científicos habían detectado que el Giro de Beaufort se mostraba como una ‘bañera desbordada’, a causa de la entrada de mucha cantidad de agua y hielo casi derretido fragmentado.

Un cambio en las condiciones de la zona que pueden provocar alteraciones en el clima del Hemisferio Norte y de Europa Occidental en particular.