Llega un tiempo puramente invernal

Llega un tiempo puramente invernal

El tiempo invernal será el protagonista de los próximos días en buena parte de España.

Los esperados cambios en el tiempo ya han comenzado a producirse. Vienen de la mano de una débil borrasca al suroeste de la Península, que se acompaña también de una baja en altura. A este incremento de la inestabilidad desde el sur, se le añade una potente advección de humedad tropical desde la Zona de Convergencia Inter Tropical (ZCIT). De este modo, las lluvias, tormentosas en el suroeste, se están extendiendo por numerosas zonas del sur peninsular.

La evolución de esta situación llevará al establecimiento de un bloqueo atmosférico Islas Británicas – Islandia – Groenlandia. Este bloqueo será responsable del desprendimiento de una activa DANA desde el norte hasta la vertical peninsular. A su vez, se formará rápidamente una borrasca fría aislada en superficie, y esta evolución será la que nos llevará a sufrir un episodio de tiempo invernal.

Vaguada polar evolucionando a DANA en el Mediterráneo

Vaguada polar evolucionando a DANA en el Mediterráneo

En las próximas jornadas una vaguada polar llegará a la Península Ibérica provocando un bajón térmico y posteriormente una DANA en el Mediterráneo.

Por tanto, la atmósfera promete seguir una evolución muy interesante en las próximas jornadas.

Cronológicamente, en primer lugar, nos sumergirá en una potente entrada fría de norte, que ya se está dejando sentir en casi todo el país.

Y, posteriormente, dicha vaguada, fruto del basculamiento de una enorme dorsal anticiclónica, terminará desprendiendo una DANA en el Mediterráneo.

Una DANA, que puede dar lugar a un significativo temporal de lluvias y viento. Y esto es porque la formación de la DANA podría ir acompañada de un proceso de ciclogénesis que dé lugar a una pequeña y activa borrasca en superficie.

Veremos con qué características, porque algunos modelos le asignan una cierta subtropicalidad.

DANA de muy complejo pronóstico

DANA de muy complejo pronóstico

La DANA que se va a formar en el entorno de la Península Ibérica tiene un complejo pronóstico.

A día lunes, no está nada claro cuál puede ser su evolución para el miércoles o jueves. Consultar, en estos momentos, un pronóstico de lluvia puede suponer una pérdida de tiempo.

El hecho de que se mueva de forma retrógrada, el resto de piezas que componen el puzle sinóptico o su pequeño radio acción son factores que complican la predicción meteorológica.

Entre tanta incertidumbre, Mario Fernández nos ilustra acerca de qué escenarios son los más probables en estos momentos.

DANA a vigilar por su potencial de peligrosidad

DANA a vigilar por su potencial de peligrosidad

Los modelos meteorológicos insisten en el pronóstico de una situación de DANA (Depresión Aislada en Niveles Altos) a vigilar por su potencial peligrosidad.

No obstante, es necesario destacar en estos momentos algo importante: el alto grado de incertidumbre. Dicha incertidumbre viene dada por el proceso que llevará a la formación de la DANA, lo que influirá en su profundidad y ubicación finales y por tanto, en sus efectos en el tiempo de la Península Ibérica.

El carácter retrógrado que tendría la DANA, hace que la evolución deba ser seguida con mucha atención. A priori, las zonas que podrían recibir el azote de las lluvias torrenciales comprenden a la Región de Murcia, C. Valencia, Cataluña o incluso Andalucía Oriental.

No se pueden descartar provincias cercanas, incluidas las Islas Baleares. Mucha lana que cortar con esta posible evolución atmosférica.

Septiembre y tormentas

Septiembre y tormentas

Septiembre llega de la mano de nuevas tormentas por el interior peninsular, que serán más intensas en los entornos de Cuenca, Guadalajara y Zaragoza.

Una dana que se aproxima por el Oeste de la Ibérica será la responsable de este cambio de tiempo, que será poco sensible en el suroeste, extremo sur y Canarias.

Habrá que prestar atención a las acumulaciones en forma de granizo que puedan caer en ciertas comarcas, al intenso aparato eléctrico y como no, a los registros puntualmente intensos de lluvia.