Belleza en el cielo: Altocumulus lenticularis en movimiento

10/01/2017

Pocas nubes son tan peculiares y hermosas de fotografiar como los Altocumulus lenticularis. Si además, su aparición en el cielo coincide con las primeras o últimas luces del día, su aspecto es aún más espectacular al remarcarse las diferentes capas que forman la nube.

Por otra parte, verlas en movimiento, por ejemplo en un vídeo timelapse, nos ayuda a comprender cómo se forman y evolucionan estas milhojas nubosas. Os mostramos a continuación varios vídeos e imágenes de estas nubes para que disfrutéis de su belleza aprovechando que hoy han aparecido en muchos cielos de España.

¿Qué son los Altocumulus lenticularis?

Su nombre, como el de todas las nubes, lo recibe por su apariencia que nos recuerda a un gran ovoide. Una nube parecida a una gran almendra, una lente; normalmente formada por diversas capas o pilas nubosas… a la que a menudo se le compara con lo que se suele denominar un ovni.

Por su altitud se clasifican dentro del tipo de nubes medias, estando su base entre los 2 y 7 Km de altura (dependiendo de las condiciones meteorológicas y la fecha del año). Pueden llegar a tener una dimensión vertical de entre 0,2 y 0,8 Km.

Milhojas nubosa, estática en el cielo

Sin duda alguna, se trata de uno de los géneros de nubes más perseguidos por los aficionados a la meteorología por sus peculiares formas, que a menudo alcanzan tamaños enormes, con múltiples capas, como formando un collar nuboso de enormes lentejas y que suelen permanecer de forma cuasiestacionaria durante varias horas en una misma zona.

Su formación se debe, fundamentalmente, a la existencia de humedad en capas medias-bajas y un flujo de viento intenso que atraviese un sistema montañoso, haciendo que el flujo de viento se ondule, apareciendo turbulencias, con zonas de ascensos y de descensos.

Estas nubes justo se forman entre estos flujos de viento, siendo moldeados por ellos de esta manera tan espectacular.

¿Dónde se suelen formar?

Por tanto, es común verlas a sotavento de algún sistema montañoso importante, en el que le viento incida con fuerza y haya algún aporte de humedad.

Una situación típica, como la que ha ocurrido hoy 10 de enero de 2017, es la del paso de un sistema frontal debilitado aportando nubes de tipo medio y alto a la Península Ibérica acompañado de viento constante y fuerte del Noroeste.

Por ello, suelen verse en las inmediaciones de los Sistemas Béticos, del Sistema Central, del Ibérico, de la Cordillera Cantábrica o de Pirineos…

Ondas de montaña

Estos Altocumulos suelen formar parte de cadenas nubosas mayores. Se podría decir que a una escala superior, en bastantes ocasiones, nacen en el seno de ondas de montaña generadas por estos sistemas montañosos que comentamos.

Este reportaje realizado por Diego Martín en 2014 en las inmediaciones de Sierra Tejeda o estos vídeos captados desde Málaga son un buen ejemplo de episodios de ondas de montaña a gran escala.

Como consecuencia de que el viento llega con intensidad a las cadenas montañosas de forma perpendicular al perfil de la cordillera, en la atmósfera se forman ondas y olas a sotavento, generando nubes rotoras, que se mantienen fijas, a pocos Kilómetros de la cresta de las montañas.

La Lapa

Otro ejemplo: en la Bahía de Málaga, al Sur de muchos sistemas montañosos, cuando el viento sopla de tierra hacia el mar con intensidad fuerte y constante, también son frecuentes sus apariciones, sobre todo en invierno.

Un caso muy particular este este altocumulo lenticular fotografiado por José A. López Medina el 28 de diciembre de 2003 desde Chilches-Costa. Permaneció durante casi tres horas en la Bahía de Málaga. Una enorme nube de forma lisa y redondeada, parecida a una lente, que bautizamos en aquellos días como la lapa. Nótese que las sierras de Mijas y Alhaurín que se ven en el horizonte, tras el mar, al otro lado de la bahía, tienen una altitud de 1100 metros.

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