La brontofobia: sufrir un miedo irracional a las tormentas

07/08/2017

Las tormentas son la pasión de muchos aficionados a la meteorología, quiénes en algunos casos son capaces de recorrer cientos de kilómetros para contemplar como un enorme Cumulonimbus descarga toda su furia sobre la tierra.

Pero ¿sabías que hay personas que tienen fobia a estos fenómenos meteorológicos? La brontofobia (también conocida como astrafobia) consiste en sentir un miedo irracional a las tormentas y tempestades, provocando ansiedad en aquellas personas que se ven inmersas en uno de estos episodios o que creen que una tormenta puede estar cerca.

¿Qué es la brontofobia?

El término brontofobia, sinónimo de astrapofobia, brontofobia, ceraunofobia o tonitrofobia procede del griego antiguo βροντή (brontē, “trueno“) y φοβία (fobía), “miedo“.

Se trata de una fobia que es relativamente común durante la infancia pero que en algunas personas perdura durante toda su vida, de forma que muestran un miedo incontrolable a la llegada de una tormenta y en especial a los truenos y rayos que las acompañan.

Los síntomas

Como en la mayoría de las fobias, la astrafobia provoca en las personas pánico, dificultad para respirar, taquicardia, sudoración, y náuseas… Los afectados pueden incluso esconderse durante las tormentas.

Por ello, muchas de estas personas tratan de estar muy bien informadas acerca de la evolución del tiempo para tratar de cambiar sus hábitos de vida si hay un riesgo importante de tormenta.

Tratamiento

Para muchos especialistas el mejor tratamiento es exponer al paciente a su fobia de manera gradual. Otros proponen técnicas de EFT, hipnosis o relajación, con el objetivo de descubrir cuál es el origen del problema y las emociones que pudieron despertar en el paciente, alguna vez, ese miedo a las tormentas.

Nuestro apoyo a las personas con brontofobia

Desde cazatormentas lanzamos todo nuestro apoyo a las personas que sufrís de brontofobia , deseando que estas crisis sean lo más leves posible y que podáis encontrar en cada caso una pronta solución.

Nosotros seguiremos siempre detrás de la tormenta, pero no dejaremos de mandaros nuestro ánimo cuando os tengáis que enfrentar a una jornada de rayos y truenos.

7 comentarios

  1. PEDRO dice:

    eS MUY COMÚN EN PERROS

  2. Jordi dice:

    Yo no se si tengo brontofobia, pero lo que más me asustan de las tormenta son los truenos ensordecedores. Cuando hay rayos que caen muy cerca o al lado de mi posición hacer un estruendo terrible (un gran booom) de esos aterradores.

    Para mi el ruido es lo que más pánico me da de las tormentas. Suerte que estoy usando auriculares que cancelan los ruidos (esos que se usan para viajar en trenes, aviones, etc.) y que permiten escuchar música a la vez. Pero sigo sintiendo miedo porque no se si son suficientes en el caso de que un rayo caiga cerca.

    Gran artículo!

  3. ¡Muchas gracias por dejarnos vuestras experiencias!

    Son muy enriquecedoras.

    ¡Saludos a todos!

  4. jma dice:

    Para mi es un poco complicado. Soy físico, me encanta el tema, pero en una ocasión estuve a punto de perecer en una 280 litros/m2 en unas horas, y desde entonces me da un poco de yuyu…pero es más la pasión.

  5. salva dice:

    No tenia ni idea como se llamaba pero yo la padezco hace muchos años. A raiz de mi aficion el vuelo libre me introduje en la meteorologia ,al descubrir la causa y daños que podian causar empeze a tenerles demasiado respeto hasta que un dia viendo formarse un tremendo cumulonimbus sali corriendo para casa en el coche hasta que me tuve que detener bruscamente al ver como los coches de enfrente eran arrastrados de lado, por mis ventanas empezaron a entrar tejas y al levantar la cabeza acojonado por el sonido del viento comprobe que me estaba pasando por encima un pequeño tornado, al cabo de varios años me paso otro muy cerca, asi que aun veo indicios de tormentas y me pongo malo.

  6. Tiber dice:

    Hola….yo tengo brontofilia.

  7. Javier dice:

    Yo de pequeño tenía pánico a las tormentas,cuando había una me escondía debajo de la cama, y sin embargo ahora me encantan, disfruto con ellas. La forma en la que lo superé fué quedándome en la calle a pesar del miedo y la verdad es que funcionó muy bien la terapia.

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