Persistencia del anticiclón: más heladas, inversión térmica, nieblas y contaminación

29/12/2016

Imagen infrarroja y análisis isobárico de superficie según el modelo IFS del ECMWF, 29 de diciembre de 2016, 12 UTC.

El gran anticiclón que domina casi toda Europa Occidental sigue determinando las condiciones meteorológicas de nuestro país, y así lo hará hasta despedir este 2016.

De esta manera, las heladas se seguirán reproduciendo (e, incluso, con más intensidad) por distintas provincias del interior, así como las nieblas, las inversiones térmicas y, por último, contribuyendo a que sigan altos los niveles de contaminación en las grandes ciudades, con Madrid a la cabeza.

Fuertes heladas.

Temperaturas mínimas previstas para la próxima madrugada, día 30, y la de pasado mañana.

Tal como comentábamos hace un par de días, la persistencia del anticiclón y las condiciones de prolongada calma que proporciona junto con cielos completamente limpios, favorece una intensa pérdida de calor del suelo por radiación.

Así, el aire que hay justo encima, se enfría haciéndose más denso y buscando por tanto las zonas más bajas, acumulándose y dando origen a auténticas balsas de aire frío en el fondo de valles y zonas bajas aisladas.

Con el paso de los días las heladas se hacen más intensas y generalizadas, siempre y cuando el anticiclón persista impidiendo la ventilación. Y esto precisamente lo que ha venido ocurriendo y todavía pasará mañana y pasado, como se observa en el panel superior, con las temperaturas mínimas previstas por la Agencia Estatal de Meteorología.

Avisos por Fenómenos Meteorológicos Adversos (mañana 30, a la izquierda; pasado 31, a la derecha).

En correspondencia con esta previsión, los mapas de avisos previstos para sendas jornadas también recogen de nivel amarillo por este fenómeno así como por nieblas (ampliar información).

Nieblas e inversión térmica.

Otro efecto es el de formación de nieblas. Las que se vienen formando en el Valle del Ebro son fundamentalmente de radiación e intimamente relacionadas con el fenómeno de la inversión térmica. También el aporte de humedad del río Ebro tiene su participación en su formación.

Cuando las nieblas coinciden con temperaturas por debajo de 0ºC se produce la cencellada o incluso la precipitación de pequeños copos de nieve, blanqueando todas las superficies, como ha ocurrido hoy en Calatayud (Zaragoza).

En otras zonas, como las costeras, se trata de nieblas de advección, que se forman en el mar por el contraste de temperaturas entre la masa marina y la de aire justo encima, llegando a la costa impulsadas por vientos flojos de capas bajas.

Contrastes de temperaturas diurnas / nocturnas.

Anomalía de temperatura a 2 m., comparativa en un mismo día, 30 de diciembre, a las 06 y 12 UTC. Modelo GFS.

Otro fenómeno llamativo es el de los fuertes contrastes de temperatura entre las nocturnas y las diurnas.

Lo hemos destacado comparando las desviaciones noche/día de temperatura sobre la media, en previsión del modelo GFS para mañana 30 de diciembre de 2016. A las 06 UTC se aprecian temperaturas bien por debajo de lo normal según la climatología del modelo mientras que 6 horas después, a las 12 UTC, ocurre todo lo contrario, con desviaciones sobre la media muy marcadas, allí donde la niebla o las nubes bajas no impidan el calentamiento diurno por la fuerte radiación solar.

Acumulación de la contaminación en las grandes ciudades.

Con el efecto tapadera producido por la inversión térmica, y los vientos flojos o en calma, los índices de contaminación no dejan de subir, al no poder dispersarse a partir de sus fuentes de emisión (fundamentalmente, los vehículos con motores de combustión interna).

Por lo tanto, es muy probable que sigan los problemas en Madrid.

Seguimiento de la situación y ¿cambios a la vista?

En el foro de debate estamos haciendo seguimiento de la situación actual y análisis de los modelos, que parecen estar intuyendo cambios con la aproximación de los Reyes Magos.

Un comentario

  1. Ni el co2 puede caldear las noches invernales, sin una entrada de vientos polares, las mínimas son realmente frías, una vez más cuando se configura una situación meteorológica clásica, el calentamiento global se va al traste.

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